Caracoles, caracolas... ¿no son lo mismo? Ni de cerca! El postre que os voy a enseñar hoy ademas de delicioso es muy fácil de preparar, y literariamente de deshace en la boca...
2 claras de huevo
90 gr de azúcar glass
un chorro de limón
chocolate fundido
Modo de preparación:
Batimos las claras de los dos huevos .
Añadimos azúcar glass poco a poco cuando las claras están montadas.
Batimos hasta acabar de añadir todo el azúcar y entonces echamos un chorro de zumo de limón recién exprimido.
Con una manga pastelera y una boquilla, vamos a modelar montoncitos sobre papel para hornear.
Horneamos durante 15-20 minutos con el horno al mínimo, lo apagamos y dejamos los merengue dentro con la puerta abierta, hasta que se enfríen
Debemos tener cuidado de que no cojan color, tienen que salir blancas.
Derretimos chocolate negro y pegamos, de dos en dos, los merengues.
Con el chocolate amargo, conseguimos quitar un poco del dulzor de los merengues.
Quedan buenísimos!
Enjoy!
Ya veis, así de bonitos y blanquitos han quedado, pero en mis fotos de final parecen mas oscuros, porque las hice de noche, con mama luz y como siempre con móvil.
Podeis añadir colorante rosa, amarillo o que color nos gusta mas. Quedaran super bonitos.
Hice unos de color rosa, añadiendo poco colorante en pasta , y solo mezclando lo poco, así la caracola quedo con rallas de color rosa(pero se las comieron las niñas antes de sacar las fotos...)
Hay que batir las claras a temperatura ambiente.
Para mi, hacer una tarta Pavlova, es un reto y un sueño.
He conseguido muchas veces hacer nubes de azúcar pequeñas o un poco mas grandes, pero cuando intento preparar una base grande de merengue, no me sale y acabo tirándolo.
No se si es mi horno, que va como loco o no encuentro la receta perfecta con el tiempo de hornear perfecto...pero seguiré intentándolo.







